Jueves, 27 de abril de 2017
especial
"Es difícil sentirse representante de una marca como Chevrolet cuando no te reconoce"
Viernes, 21 de abril de 2017
Jorge Cupeiro brindó una extensa y rica charla en el Museo del Automóvil de Buenos Aires y repasó su carrera deportiva. El piloto del famoso Chevitú, auto que revolucionó el Turismo Carretera, contó: "La gente de Ford me invitó más veces a almorzar que la de General Motors, que lo hizo una sola vez".
Por: DD

En el ciclo de charlas que organiza el Club de Amigos del Museo del Automóvil de Buenos Aires, y con la moderación de nuestro "Profe" Alberto Juárez, Jorge Cupeiro realizó un repaso por su carrera deportiva ante un salón colmado.

El Gallego inició la charla contando sobre sus inicios, cuando era un niño de 11 años. "Tenía pantalones cortos, porque en esa época los pibes no usaban largos, y trabajaba para poder correr. Entonces iba a la escuela a la mañana, salía del colegio, iba a mi casa a almorzar y a las dos de la tarde entraba a trabajar de cadete en un estudio contable. A las seis salía y me iba a andar con la moto", contó.

"Cuando fueron las 84 Horas con los Torino, nosotros no teníamos identificaciones para entrar al circuito de Nürburgring. Llegábamos a los controles y decíamos: 'Fangio', y nos dejaban pasar". 

Luego, el "Profe" Juárez le preguntó sobre la revolución que causó con el Chevitú, el primer auto compacto que revolucionó el TC. "Fue una sensación. Y andaba rápido, pero había que tener cuidado también, porque si agarrabas una lomada más rápido de lo debido, cuando caías rompías la suspensión".

A la tertulia asistieron grandes amigos de Cupeiro, como Jorge Pedersoli, Carlos Marincovich, Juan Carlos Pérez Loizeau, Baby Etchecopar, Pucho Saenz, entre otros. En un momento de la disertación, le preguntaron si, pese a correr con varias marcas, se sentía identificado con Chevrolet, a lo que el Gallego respondió: "No... Es muy difícil sentirse representante de una marca como Chevrolet cuando no te reconoce. A mí me invitó a almorzar más veces la gente de Ford que la de General Motors, que lo hizo una sola vez. La otra vez le compré un Chevrolet Cruze a mi señora, y tuve que ir a una concesionaria y lo pagué al precio que lo paga cualquiera... Al Polaco Herceg, Ford le daba un auto cero kilómetro todos los años; a mí no me dieron ni las gracias".

"En los Estados Unidos, un piloto gana las 500 Millas y no trabaja más en su vida. Yo gané tres 500 Millas en Argentina y todavía tengo que seguir trabajando".

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