Domingo, 5 de abril de 2020
Reportaje
Castellano: "El automovilismo lo practiqué a pura vocación y siendo autodidacta"
Martes, 24 de marzo de 2020
El tricampeón de Turismo Carretera habló en Campeones por AM590 Continental, en donde detalló su actividad diaria con el campo, y repasó sus inicios desde el zonal, en donde fue apuntalado por Juan Manuel Fangio para ascender en el automovilismo, junto a Oreste Berta, hasta correr en TC. AUDIO
Por: MP

Siempre es un placer escuchar a Oscar Roberto Castellano, el reconocido piloto y preparador de Turismo Carretera, en donde fue tres veces campeón (Dodge 1987 y 1988 y con Ford en 1989), quien cosechó innumerables seguidores en la especialidad desde su debut en 1982 y hasta más allá de su retiro en 1991.

"Tuve la suerte que Fangio me encuentra en una carrera zonal, y me sorprende al saludarme y felicitarme después de ganar una competencia a mediados de 1970 con las Cafeteras", indica sobre cómo se dio aquél encuentro con el "Chueco" en una de las pistas donde su International 32 descollaba, permitiéndole ganar y ser campeón.

La intención de Juan Manuel Fangio era potenciar al joven veinteañero, en quien había observado cualidades para ser un futuro idolo. "Ahí me pregunta qué quería hacer, ante lo cual le expresé que no sabía, y entonces me dice que haga un Fórmula 2, para seguir aprendiendo mecánica", agregó.

"Me vincula con Oreste Berta, para que me aconseje cómo hacer un auto, y ahí se produce mi ingreso a la F2 y, si bien no tuve la posibilidad de ganar, Juan tenía razón: aprendí muchísimo de mecánica y a conducir más fino y delicado", confió Castellano ante la experiencia en los monopostos en donde corrió hasta 1978, debiendo dejar la competición por cuestiones económicas.

"Tras un par de años de inactividad, un grupo de amigo consigue un auto de TC, y lo compran, ante lo cual me permiten que lo prepare y lo corra. Otro de los golpes de suerte que me cambiaron la trayectoria en el automovilismo", manifiesta ante su futura etapa en donde sigue siendo referente.

La idolatría se iría acrecentando con el transcurrir de los años y toda Lobería era testigo de su campaña. "En el taller teníamos a todo el pueblo de Lobería pendiente. Habíamos colocado una soga para que se mantengan detrás y nos dejaran trabajar tranquilos en el auto", explica sobre cómo preparaban la coupé Dodge.

Castellano fue uno de los últimos pilotos que corrió en los extensos escenarios en los que se presentaba la categoría y de los primeros en la nueva etapa de competir en los autódromos. 

"Tuve la suerte de hacer la transición del TC cuando corríamos en circuitos semipermanentes y luego con los autódromos. Antes de las carreras probábamos en la ruta, con el tránsito abierto, colocando referencias a los 1500 metros y otra a los 3000, y tomábamos el promedio de cuánto más andaba el auto en velocidad final", repasó el "Pincho".

Al ser consultado sobre cómo evalúa la actualidad del automovilismo nacional, dejó en claro: "El automovilismo argentino siempre está en primer nivel, siempre fue muy bueno. Cuando la electrónica empezó a influir en la mecánica, por ahí los preparadores perdimos. Europa, en Inglaterra, y Estados Unidos nos llevan ventaja en aleacioens de materiales compuestos y en el mecanizado, pero la calidad de mano de obra en Argentina es muy buena. Somos capaces de lograr mucho con menores recursos".

En cuanto a sus labores en el taller, sostuvo que si bien no está muy inmiscuido en los desarrollos, aporta su experiencia para algunos trabajos determinados. "No tengo una actividad constante pero sí la hago en forma alternativa, cuando hay que diseñar o mecanizar una pieza", indicó.

También se refirió a cómo se afronta el tema de la seguridad. "Tomamos conciencia con los lamentables accidentes que tuvimos, y avanzamos. Hoy estamos muy bien en eso y no tenemos porqué envidiarle a otras partes del mundo", explicó e hizo una comparación sobre los accidentes en Nascar. "Ellos van alta velocidad constantemente, eso nos diferencia. Y pueden girar todos juntos o separados", detalló.

"El auto lleva una inercia y viajan todos a la misma velocidad, lo cual no implica demasiado en el momento de un choque, y por eso tienen la posibilidad de minimizarlo cuando hay un coche a baja velocidad. No es como en nuestros circuitos mixtos, en donde transitamos una recta y debemos frenar para hacer una curva a 60 km/h. o evitar tener a un coche cruzado", amplió.

El no estar en el taller le permite dedicarse a las actividades agrícolas, en donde se mantiene ocupado durante estos días de cuarentena. "El campo sigue trabajando y produciendo, no puede parar. Más allá de lo estacional, que obliga a cosechar, sí o sí, y a sembrar, tenés que hacer el mantenimiento constante, alimentar a los animales y mantener toda la producción en marcha", expresa.

"Tenemos excepciones para movernos y llevar insumos. Si ahora con esta pandemia tenemos que quedarnos quietos es una situación, pero si después no tenemos los alimentos ni los recursos, va a ser más difícil. Por ello, el sistema productivo sigue activo. Días atrás tuve que cargar un poco de trigo para llevar al molino y se pueda producir harina, porque los alimentos deben estar", indicó.

Al reflexionar sobre cómo estamos aislados debido a evitar el brote de Coronavirus, Castellano reflexionó: "La humanidad a través de los años siempre tuvo un golpe duro. No se si son correctivos necesarios o innecesarios, o cómo y dónde encuadrarlo. Pandemias y guerras existieron, y ahora nos toca vivir una más".


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