Domingo, 31 de mayo de 2020
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"Bebu" Girolami: "Con el tiempo, el destino pone las cosas en su lugar"
Martes, 7 de abril de 2020
El piloto de Isla Verde, Córdoba, llevó a cabo una atrapante charla con Carlos A. Legnani (h), por el Instagram de Campeones, en la que no dejó temas sin tratar y se refirió a su trayectoria, desde sus comienzos en los monopostos hasta su actualidad en WTCR y también sobre su paso por Turismo Carretera, en donde podría retornar alguna vez. Además, destacó el nivel de pilotos y técnicos de nuestro país y su proyección en las diferentes especialidades del mundo.

"Me dicen ‘Bebu' porque mi abuela materna me llamaba así, ya que decía que tenía nombre de hombre grande", manifestó Néstor Adrián Girolami sobre el origen de su apodo, con el cual es reconocido hoy en todo el mundo. "Mi papá me puso Adrián en vez de Agustín, que no le gustaba. Y quedé con el nombre de él y de mi mamá", sostiene sobre sus nombres de pila.

En una muy animada charla con Carlos A. Legnani (h) por el Instagram de Campeones, el piloto de Isla Verde (Códroba) se refirió sobre su trayectoria en el automovilismo, y destacó sobre su bicampeonato en Súper TC2000 con el equipo Peugeot, en 2014 y 2015, tras lidiar férreamente por las coronas con su compañero de entonces, Agustín Canapino.

"Su llegada fortaleció mi motivación y al equipo. Me medí contra uno de los mejores, junto a José María López y Matías Rossi, hoy son los tres referentes de la Argentina", certificó, sobre su "podio" de pilotos argentinos con gran nivel.

Sobre esos campeonatos, Girolami destacó que además de Ulises Armellini, director de la escuadra por entonces, fue Gabriel Furlán quien lo orientó a mejorar su estilo y ser más estratega. "Me aclaró que para ser campeón había que hacer una estrategia, y me enseñó a correr. Él fue fundamental en mi carrera deportiva. Me hizo entender el automovilismo", admite.

"Mi carrera tuvo muchos altos y bajos. Fui un piloto muy agresivo que no resignaba para ganar. Y ese año (2014) me puse como meta de conseguir ser regular y pelear el campeonato. Y además fue el que menos carreras gané, pero completé todas las vueltas del calendario", repasa sobre su primera corona.

Eso fueron sus puntos máximos en su campaña nacional, luego de varios años de sacrificio para lograrlo. "Nunca fue fácil mi trayectoria. Mi papá hizo esfuerzos económicos para correr. Y donde podía hacerlo me hacía competir", sostiene quien antes había logrado el subcampeonato de Fórmula Renault, siendo escolta de Mariano Werner en 2006.

La posición le valió realizar una competencia en Europa con el equipo Jenzer de Fórmula Renault Italiana, que le ofreció correr dos campeonatos a la mitad del costo en 2007. "Lo pensamos, pero Víctor Rosso le aconsejó a mi padre: ‘Si tenés un apoyo de diez millones de dólares, dale para adelante. Si no lo tenés invertí ese dinero para que corra en Argentina porque va a tener más chances", y "Bebu" volvió al país para correr en TC2000.

"Nuestro automovilismo es muy grande. Con muchos autódromos, categorías. Tenemos técnicos y pilotos de nivel superlativo, que se destacan en cualquier parte del mundo. No pasa en otra parte. Estoy orgulloso de eso", resalta sobre nuestra actividad. 

Y así pudo comenzar su etapa en la especialidad, primero corriendo con el equipo particular de Mariano Bainotti, conduciendo un Honda, con el cual pudo ganar en una Carrera Clasificatoria en San Martín, Mendoza. "Ese año me gané el respeto y el lugar en la categoría. Fue fundamental para hacer una buena base", sostiene.

Un día recibe el llamado de Edgardo Fernández, quien era el responsable del equipo Renault. "Con 18 años toqué el cielo con las manos. Edgardo fue el primero que confió en mí y me dio un lugar en un equipo oficial, reemplazando a Guilermo Ortelli en Renault. Ahí me gradué como piloto oficial. Fue un paso grande", recuerda Girolami.

Luego, y como un intercambio de pilotos, pasó a Honda para ocupar el lugar de Juan Manuel Silva, quien se pasaba a Renault.  "Consigo ganar en 2010 y ese fue el quiebre en mi campaña", asegura sobre sus victorias en la escuadra japonesa que regenteaba Rosso. 

Al mismo tiempo había tenido participación en TC Pista, Turismo Nacional con el Renault Clio del equipo Maquin Parts, de la familia Soljan de Venado Tuerto, cumpliendo una destacada labor y logrando varios podios.

Cuando comienza a repasar su actualidad en el automovilismo internacional, el cordobés, quien en enero junto a su señora Julia fueron padres primerizos ante el nacimiento de Isabela, indicó: "Busqué nuevos rumbos, de conocer nuevas culturas me decidió a hacer una apuesta muy grande para ir a correr afuera".

Ese objetivo lo cumple con sus primeras incursiones WTCC. "Hice dos carreras, en Eslovaquia y Portugal, con el equipo NIKA en 2015. Y después, Fran¢ois Ribeiro, me da la oportunidad de probar con el equipo oficial Volvo en Termas de Río Hondo", recuerda sobre aquellos test en la pista santiagueña.

La temporada 2016 lo vio sobre uno de los autos de la marca sueca, pero sin poder rendir como le gustaba."En Volvo no pude pelear el campeonato porque si bien anduve bien en el comienzo, apoyaron a Ted Björk y mi auto no anduvo más", rememora Girolami sobre esa experiencia con los autos azules.

Ante la nueva etapa del certamen de autos de turismo, y la fusión de WTCC y TCR, se abrió la posibilidad de sumarse a un proyecto por demás interesante, formando dupla con Esteban Guerrieri en el equipo Honda Racing, merced una incesante gestión de Ribeiro. 

"Él ideó que dos argentinos corrieran en un equipo como lo hacemos con Esteban Guerrieri en Honda, y para ganarle a los suecos, porque no le gustó lo que pasó en Volvo", asegura.

Con esa idea, y el objetivo de concretarla, Ribeiro junto a Esteban y Girolami comenzaron a contactarlo a Masashi Yamamoto, el director deportivo de Honda. 

"Viajé a Suzuka y durante el fin de semana, estuvimos detrás de él y el domingo sobre última hora nos encontramos con Yamamoto, hablamos y Ribeiró lo presionaba y le decía que me iba a llevar a Lyn&Co. Ahí, Yamamoto me dio la mano y cerramos mi ingreso", explicó sobre ese momento.

Uno de los temas que no esquivó tratar fue sobre el recordado accidente de Guido Falaschi, durante la final de Turismo Carretera en Balcarce, en noviembre de 2011 y que le costó la vida al piloto santafesino, y que tuvo otras incidencias como el fuerte despiste de Agustín Canapino en la curva uno.

Sobre ese tema Girolami expresó: "Fue una fatalidad. Soy el primero que se encuentra a Guido en el medio de la tierra. Todos me castigaron en el automovilismo. Y me signaron culpable de ello. En ese momento no me quedó otra que agachar la cabeza, pasándola muy mal y con el apoyo de mi familia y amigos".

"Después de ese accidente tuve un ante y un después. Y tras ese dolor que pasé demostré que soy un piloto más maduro. El destino pone las cosas en su lugar con el tiempo", manifestó el cordobés sobre esa situación que fue marcando su alejamiento de la especialidad, sin quererlo ante la no invitación a participar de la ACTC.

"Demostré con creces que aprendí de mis errores. No considero ni justo ni injusto el no correr en TC. La categoría es muy grande en Argentina, y es de los corredores, no de una persona. Llegado el momento vería si soy bien recibido, si no es así no lo haría", sostuvo sobre la situación de intentar correr en la categoría en el futuro.




Redacción
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